Una de las primeras preguntas que se hace cualquier persona que quiere empezar a invertir en vivienda es, simplemente, cuánto dinero necesita ahorrado. Y la respuesta suele decepcionar a quien espera una cifra única: no basta con el precio del piso, ni siquiera con el famoso «20% de entrada». Hay que sumar varias partidas que, juntas, pueden representar entre un tercio y la mitad del precio de la vivienda si se financia con hipoteca, o el 100% si se compra al contado.
Esta guía desglosa, partida por partida, cuánto capital real hace falta para comprar un piso destinado al alquiler en España.
La regla rápida (y por qué no es suficiente)
La regla que más se repite es: «necesitas el 20-30% de entrada más el 10-13% de gastos e impuestos». Es un buen punto de partida, pero incompleta, porque no incluye:
- El colchón de seguridad para los primeros meses sin inquilino.
- Los posibles costes de reforma o puesta a punto del piso.
- Los gastos de amueblar o equipar la vivienda si vas a alquilarla amueblada.
Vamos a desglosarlo con más detalle.
1. La entrada que exige el banco
Si vas a financiar la compra con hipoteca, ten en cuenta que las condiciones para una vivienda de inversión (no habitual) suelen ser más exigentes que para tu primera vivienda:
- La mayoría de entidades financian como máximo entre el 70% y el 80% del valor de tasación (no del precio de compra, que pueden ser cifras distintas) en vivienda que no va a ser tu residencia habitual.
- Esto significa que, como norma general, necesitas tener ahorrado entre el 20% y el 30% del valor del inmueble solo para la entrada.
- Algunos bancos valoran positivamente aportar el contrato de alquiler previsto o un estudio de rentabilidad, aunque esto no siempre mejora las condiciones de financiación.
Ejemplo: para un piso de 150.000€, con una entrada del 25%, necesitarías unos 37.500€ solo en concepto de entrada, sin contar impuestos ni gastos.
2. Impuestos de la compraventa
Este es el bloque que más sorprende a los inversores primerizos, porque varía según el tipo de vivienda y la comunidad autónoma:
- Vivienda de segunda mano: Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que en la mayoría de comunidades autónomas se sitúa aproximadamente entre el 6% y el 10% del valor de la vivienda (algunas comunidades aplican tipos reducidos o bonificaciones en ciertos casos).
- Vivienda nueva (obra nueva): IVA (10% en general) más el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD), que también varía por comunidad, habitualmente entre el 0,5% y el 1,5%.
Como estos porcentajes cambian con cierta frecuencia y dependen de la comunidad autónoma concreta, conviene consultar siempre el tipo vigente en el momento de la compra antes de hacer cualquier cálculo definitivo.
3. Gastos de notaría, registro y gestoría
Además de los impuestos, hay una serie de gastos fijos asociados a cualquier compraventa:
- Notaría: entre el 0,2% y el 0,5% del precio de la vivienda, con un mínimo aproximado de 600-900€.
- Registro de la Propiedad: entre el 0,1% y el 0,25% del precio.
- Gestoría (si contratas una para tramitar la operación): entre 300€ y 600€ habitualmente.
- Tasación del inmueble (obligatoria si hay hipoteca): entre 250€ y 500€, según el tamaño y tipo de vivienda.
En conjunto, estos gastos suelen suponer entre el 1,5% y el 2,5% adicional sobre el precio de compra.
4. Comisiones bancarias de la hipoteca
Aunque la ley hipotecaria ha reducido mucho las comisiones que antes asumía el comprador, sigue siendo habitual encontrar:
- Comisión de apertura (en algunas entidades y productos concretos).
- Coste del seguro de hogar exigido por el banco como condición para bonificar el tipo de interés.
- En algunos casos, seguro de vida vinculado, aunque no siempre es obligatorio ni conviene siempre contratarlo con el banco.
Es recomendable pedir el desglose completo de la oferta vinculante antes de firmar, para no encontrarse sorpresas de última hora.
5. Presupuesto de reforma o puesta a punto
Muy pocos pisos de inversión, especialmente los de segunda mano con buen precio, están listos para alquilar sin ninguna intervención. Un presupuesto orientativo:
- Puesta a punto ligera (pintura, pequeñas reparaciones, limpieza): desde 1.000€ hasta 3.000€.
- Reforma parcial (cocina o baño): entre 3.000€ y 10.000€, según acabados.
- Reforma integral: puede superar los 15.000-20.000€ dependiendo de la superficie y el estado de partida.
Si vas a alquilar amueblado, hay que sumar además el mobiliario básico (cocina equipada, electrodomésticos, salón y dormitorios), que puede suponer entre 3.000€ y 8.000€ adicionales según la calidad elegida.
6. El colchón de seguridad (el paso que casi todos olvidan)
Un inversor prudente reserva, además de todo lo anterior, un fondo para cubrir imprevistos:
- Meses sin inquilino: es recomendable prever al menos 2-3 meses de vacante en el primer año, especialmente en zonas con menor demanda.
- Gastos de comunidad e IBI durante ese periodo sin ingresos.
- Reparaciones no planificadas (averías de electrodomésticos, fontanería, etc.).
Como referencia, muchos inversores experimentados recomiendan tener un colchón equivalente a entre 3 y 6 meses de gastos fijos del inmueble (hipoteca, comunidad, IBI, seguro) antes de lanzarse a comprar.
Ejemplo completo: piso de 150.000€ financiado con hipoteca
| Concepto | Importe orientativo |
|---|---|
| Entrada (25%) | 37.500€ |
| Impuestos (ITP aprox. 8%) | 12.000€ |
| Notaría, registro y gestoría (~2%) | 3.000€ |
| Tasación | 400€ |
| Puesta a punto ligera | 2.000€ |
| Colchón de seguridad (3-4 meses de gastos) | 1.500€-2.000€ |
| Total aproximado necesario | ~56.400€-56.900€ |
Es decir, para un piso de 150.000€ financiado con hipoteca, es razonable estimar que necesitarás disponer de entre el 35% y el 40% del precio de compra en ahorro propio, no solo el 20-25% de la entrada.
¿Y si quiero invertir con menos capital?
Si el importe anterior está lejos de tu capacidad de ahorro actual, existen alternativas que reducen mucho la barrera de entrada, aunque con un perfil de inversión distinto (menor control, menor implicación en la gestión):
- Crowdfunding inmobiliario: permite invertir desde importes que en muchas plataformas parten de unos pocos cientos de euros.
- SOCIMIs cotizadas: se pueden comprar participaciones desde el importe de una sola acción, igual que cualquier valor bursátil.
- Fondos indexados inmobiliarios: ofrecen exposición al sector inmobiliario sin necesidad de gestionar un inmueble físico.
Estas opciones no sustituyen a la compra directa en todos los casos, pero son una vía razonable para empezar a familiarizarse con la inversión inmobiliaria mientras se reúne el capital necesario para comprar un inmueble propio.
Conclusión
Comprar un piso para invertir en España exige, en la mayoría de los casos, disponer de entre el 30% y el 40% del precio de la vivienda en ahorro propio, no solo el porcentaje de entrada que exige el banco. Impuestos, gastos de gestión, posible reforma y un colchón de seguridad para los primeros meses son partidas que hay que planificar desde el primer momento, no descubrir sobre la marcha.
Antes de fijar tu presupuesto definitivo, te recomendamos calcular también la rentabilidad esperada de la operación, para asegurarte de que el esfuerzo de ahorro que vas a hacer se traduce en una inversión que realmente compensa frente a otras alternativas.
Este artículo tiene fines informativos y los porcentajes e importes son orientativos. La fiscalidad, los tipos impositivos y las condiciones bancarias varían según la comunidad autónoma, la entidad financiera y el momento de la operación, por lo que se recomienda verificar los datos actualizados y consultar con un profesional antes de tomar una decisión de inversión.
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